¿Quién decide cuando crees que decidiste por ti mismo?
¿Quién decide cuando crees que decidiste por ti mismo?
Cuando las palabras comienzan a atraparnos
Serie Especial BrainLatam — SBNeC 2026
Empecemos por algo cotidiano.
Abrimos el teléfono.
Vemos un rostro.
Una noticia.
Una frase nos irrita.
Otra nos tranquiliza.
Algo nos resulta familiar.
Seguimos desplazándonos por la pantalla.
Horas o días después necesitamos elegir:
comprar;
compartir;
creer;
o votar.
Entonces decimos:
“Yo decidí.”
Y probablemente decidimos.
Pero podemos investigar juntos una pregunta anterior:
¿Cuándo comenzó realmente esa decisión?
¿En el momento de elegir?
¿O mucho antes, cuando alguna experiencia nos enseñó qué esperar, temer, desear o reconocer?
Tal vez la decisión comienza antes del “yo elegí”
No llegamos vacíos a ninguna elección.
Llegamos con:
memorias;
historias;
miedos;
afectos;
valores;
personas importantes;
experiencias anteriores.
Una palabra puede encontrarse con una memoria.
Una memoria puede crear una expectativa.
Esa expectativa puede cambiar cómo sentimos aquello que aparece después.
Y entonces nuestra atención se mueve.
Podemos observar juntos una posible espiral:
experiencia
→ memoria
→ expectativa
→ emoción
→ atención
→ juicio
→ acción.
Después, la acción produce otra experiencia.
Y todo comienza de nuevo.
No necesitamos aceptar esta secuencia como una verdad cerrada.
Podemos ponerla a prueba.
Religión, Política y Ciencia quizá ya estén ocurriendo en nosotros
BrainLatam propone una analogía sencilla.
Religión → Expectar / Trascender → Legislativo
Cuando representamos:
“esto debería ocurrir”
o:
“esto no puede ocurrir”.
Política → Juzgar / Elegir → Judicial
Cuando preguntamos:
“entre estas posibilidades, ¿cuál considero mejor?”
Ciencia → Hacer → Ejecutivo
Cuando actuamos y encontramos las consecuencias.
No estamos diciendo que la religión institucional, la política partidaria y la ciencia académica sean lo mismo.
Estamos preguntando si sus operaciones fundamentales también aparecen en la experiencia en primera persona.
Y, si aparecen, quizá podamos observarlas dentro de nosotros.
Antes de juzgar, quizá ya hemos sentido
Piensa en algo que rechazas inmediatamente.
Puede ser una persona.
Una palabra.
Un partido político.
Una comida.
Una canción.
¿Por qué apareció tan rápido la reacción?
Tal vez no lo sepamos.
Pero sabemos que el Cuerpo-Territorio tiene una historia.
Aquello que vivimos participa de lo que esperamos.
Y aquello que esperamos puede participar de lo que sentimos.
Nuestra hipótesis BrainLatam no es:
“La Religión es emoción.”
Es más cuidadosa:
Nuestra capa de valores, significados, memorias y expectativas puede participar en la forma en que una posibilidad es sentida antes de ser juzgada.
Tal vez algunas decisiones comiencen allí.
Yãy hã mĩy puede abrir una ventana
Los Tikmũ’ũn/Maxakali nos ofrecen el concepto Yãy hã mĩy, relacionado con la transformación.
No queremos reducir una palabra ancestral a una traducción rápida.
Pero podemos permitir que abra una pregunta.
Aprendemos mucho observando.
Imitamos.
Repetimos.
Incorporamos.
Después algo comienza a parecer:
natural.
obvio.
mío.
Pero ¿todo aquello que aprendimos a repetir necesita seguir siendo repetido?
En el Yãy hã mĩy Extendido, BrainLatam propone una secuencia:
observar
→ imitar
→ repetir
→ percibir
→ variar
→ transformar.
Tal vez la libertad no consista en nunca imitar.
Tal vez también consista en percibir cuándo ya podemos transformar aquello que aprendimos.
¿Esto también nos ocurre en las redes?
Ahora podemos volver juntos al teléfono.
Hacemos clic.
La plataforma registra.
Permanecemos más tiempo en determinado contenido.
Aprende algo sobre nuestro comportamiento.
Después nos muestra algo parecido.
Reaccionamos nuevamente.
Tenemos otra espiral:
atención
→ clic
→ dato
→ predicción
→ recomendación
→ nueva atención.
¿Y si conectamos ambas?
Nuestra espiral
memoria
→ expectativa
→ emoción
→ atención
→ juicio.
La espiral de la plataforma
atención
→ datos
→ recomendación
→ nueva atención.
Ahora aparece una pregunta más interesante que:
“¿El algoritmo te controla?”
Podemos preguntar:
¿Qué ocurre cuando una máquina aprende qué contenidos consiguen captar nuestra atención precisamente porque encuentran algo que ya existe en nuestra historia?
No estamos fuera de esta relación.
También entrenamos al sistema mientras él participa de aquello que veremos después.
Estamos juntos en esta espiral.
Jiwasa.
¿Y el dinero?
La atención tiene valor económico.
Quien posee más recursos puede:
aparecer más veces;
anunciar más;
probar más mensajes;
segmentar audiencias;
repetir más.
Eso no significa comprar automáticamente una decisión.
Pero puede significar poseer un mayor poder de repetición.
Entonces podemos comenzar a preguntarnos:
¿Por qué vi esto tantas veces?
¿Quién pagó para que apareciera?
¿Qué no apareció?
Esta última pregunta quizá sea la más importante.
Porque no somos influenciados solamente por aquello que percibimos.
También por las posibilidades que nunca llegaron a nuestro campo perceptivo.
¿Y cuando llega el momento de votar?
Imaginemos un mensaje que consigue hacernos representar:
“Si este candidato gana, algo muy importante para mí estará amenazado.”
Esa representación puede producir emoción.
La emoción puede hacer más destacados determinados contenidos.
Hacemos clic.
Vemos más.
Recordamos más.
Después llegamos a la urna.
Y decimos:
“Yo elegí.”
Sí.
Pero podemos añadir:
¿Qué futuro intentaba aproximar —o evitar— cuando elegí?
Esa pregunta devuelve parte de la agencia.
Religare: observar nuestra propia elección mientras ocurre
Tal vez sea aquí donde Religare encuentre una función sencilla.
No necesitamos salir de la vida para observar nuestra conciencia.
Podemos preguntarnos:
¿Qué estoy esperando?
¿Qué estoy sintiendo?
¿Qué capturó mi atención?
¿Por qué estoy juzgando de esta manera?
¿Qué estoy a punto de hacer?
Y después:
¿El resultado confirma aquello que esperaba?
Entonces tenemos:
Expectar
→ Sentir
→ Juzgar
→ Hacer
→ Observar
→ Revisar.
Ninguna de estas etapas necesita ser perfecta.
Lo importante es que la espiral permanezca abierta.
Tal vez la autonomía no sea elegir sin influencia
Nunca elegimos sin influencia.
Tenemos:
familia;
territorio;
cultura;
lenguaje;
memoria;
emoción;
tecnología;
relaciones.
Tal vez autonomía no signifique eliminar todo eso.
Tal vez signifique aumentar nuestra capacidad de percibir:
qué está participando de la elección mientras todavía existe tiempo para elegir de otra manera.
Aquí Ciencia, Política y Religión dejan de ser asuntos lejanos.
Regresan a nosotros.
¿Qué espero?
¿Cómo juzgo?
¿Qué hago?
Y, en Jiwasa:
¿qué están haciendo nuestras elecciones con nosotros, con los demás y con el territorio que compartimos?
Pregunta BrainLatam
Antes de decir “yo elegí”, ¿podemos percibir juntos qué aprendimos a esperar, qué nos hizo sentir esa expectativa y si todavía podemos transformar aquello que aprendimos a repetir?
Referencias y ventanas conceptuales
Pessoa, L. (2022). The Entangled Brain. MIT Press. Integra percepción, cognición, emoción, motivación y acción desde una perspectiva de sistemas interdependientes.
Bernal, F. A. et al. (2022). Investigación argentina sobre repetición, valencia emocional, atención y toma de decisiones.
Aruguete, N.; Calvo, E. et al. (2024). Experimentos en Argentina, Brasil, Chile y Colombia que muestran que diferentes encuadres de informaciones factualmente equivalentes pueden producir diferentes respuestas emocionales y de participación.
Sueli Maxakali e Isael Maxakali. Yãy hã mĩy, en el contexto Tikmũ’ũn/Maxakali, relacionado con la transformación. El Yãy hã mĩy Extendido es una elaboración de BrainLatam y no una traducción literal del concepto originario.