Jackson Cionek
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¿Podría la Reserva Conectómica estar esperando por un Nosotros?

¿Podría la Reserva Conectómica estar esperando por un Nosotros?

Sueños, metacognición, Egrégora y las conexiones neuronales aún no reclutadas

Cuando un UNO sueña que es muchos

Anoche, tal vez hayas vivido una experiencia extraordinaria.

Encontraste personas, conversaste y recorriste lugares desconocidos. Quizá sentiste miedo, alegría o amor. Alguien dijo algo inesperado. Tú respondiste.

Tal vez fuiste varias personas o presenciaste acontecimientos desde perspectivas diferentes de aquellas que reconoces como propias.

Entonces despertaste.

¿Dónde estaban aquellos personajes?

¿Quién produjo sus voces, intenciones y movimientos?

Un único Cuerpo-Territorio participó en la generación de toda aquella experiencia.

No necesitamos suponer que varias conciencias independientes habitan el cerebro. Sin embargo, podemos reconocer algo fascinante: un UNO puede experimentar ser muchos, construir relaciones y sentirse transformado por personajes que emergieron de su propia actividad cerebral.

Y quizá no consiga recordar todo al despertar.

Esto nos conduce a una pregunta.

¿Cuántas posibilidades de percibir, sentir y Ser permanecen poco accesibles en el estado en el que ahora nos reconocemos?

Las conexiones que todavía no conocemos

En 2026, los investigadores brasileños Roberto Lent, Fernanda Tovar-Moll y Diego Szczupak publicaron en la revista Brain la hipótesis de la Reserva Conectómica.

Durante el desarrollo cerebral, se establecen y reorganizan numerosas proyecciones neuronales. Algunas conexiones pueden persistir, aunque no participen intensamente en los circuitos utilizados con mayor frecuencia.

Los autores proponen investigar si parte de esta arquitectura anatómica constituye una reserva para la neuroplasticidad.

Esto no significa que las conexiones estén esperando conscientemente para despertar.

Significa que el cerebro puede conservar posibilidades estructurales cuya contribución funcional todavía no comprendemos plenamente.

La hipótesis permanece abierta a la validación experimental.

En BrainLatam añadimos otra pregunta:

¿Podrían determinadas experiencias individuales o relacionales favorecer configuraciones funcionales poco utilizadas en otras condiciones?

Llamamos a esta posibilidad Reserva Conectómica Relacional.

Debemos distinguir dos fenómenos: modificar la actividad de redes ya existentes no demuestra que se hayan reclutado conexiones anatómicas de reserva.

Pero esta distinción no disminuye nuestra curiosidad.

Nos muestra lo que necesitamos investigar.

¿El cerebro cambia mientras soñamos?

El sueño no corresponde a un único estado cerebral.

Alternamos entre diferentes fases, incluidos el sueño NREM y el REM.

Durante el REM, los sueños presentan frecuentemente narraciones intensas, imágenes vívidas, emociones y movimientos imaginados, mientras gran parte de la musculatura esquelética experimenta una importante reducción de su tono.

Sin embargo, también soñamos durante el sueño NREM.

Francesca Siclari y sus colaboradores demostraron, utilizando EEG de alta densidad, que determinados cambios de actividad en regiones corticales posteriores se relacionan con relatos de experiencias oníricas durante ambos tipos de sueño.

Por lo tanto, soñar no consiste simplemente en activar un circuito exclusivo del REM.

Pero surge algo todavía más interesante.

Podemos experimentar movimientos mientras nuestro cuerpo no los ejecuta como movimientos voluntarios de la vigilia.

Quizá corramos por un bosque durante un sueño.

Tal vez conversemos con alguien.

Quizá preparemos una respuesta.

¿Cómo investigar la Completitud del Movimiento cuando el gesto imaginado no necesita convertirse en una acción muscular correspondiente?

Cuando sabemos que estamos soñando

Algunas personas reconocen, durante el propio sueño, que están soñando.

Llamamos a esta experiencia sueño lúcido.

En 2025, Çağatay Demirel y sus colaboradores, incluidos los investigadores brasileños Sérgio Mota-Rolim y Sidarta Ribeiro, publicaron una investigación electrofisiológica sobre los sueños lúcidos.

Los investigadores encontraron diferencias de actividad y conectividad funcional entre los sueños lúcidos, el REM no lúcido y la vigilia.

Algunas modificaciones involucraron oscilaciones alfa y gamma, así como patrones de comunicación entre regiones cerebrales.

Esto no demuestra la existencia de una Reserva Conectómica anatómica.

Pero indica que el propio sueño REM puede presentar diferentes organizaciones funcionales asociadas con cambios en la autoconciencia y la experiencia de control.

Ahora imagina que reconoces que estás soñando.

Continúas dentro de aquella experiencia.

Los personajes permanecen.

Pero tu relación con ellos puede cambiar.

Quizá dejes de reaccionar automáticamente y comiences a hacer preguntas.

¿Podría ser esta una ventana experimental para investigar la metacognición dentro de la multiplicidad del UNO?

¿La Egrégora puede comenzar dentro de nosotros?

En el libro Religare — Religiosidad Plena en un Estado Democrático, Laico y de Derecho, desarrollamos los conceptos de CRIAturas, Sala Yo Soy y Egrégora.

Estas expresiones surgieron de un lenguaje espiritual y filosófico.

Hoy podemos aproximarlas a preguntas sobre representaciones internas, memoria, perspectivas del Yo y metacognición, sin afirmar una equivalencia científica.

Denominamos Egrégora a un espacio de encuentro y diálogo entre posibilidades contrapuestas de Ser.

Ese encuentro no requiere necesariamente dos cuerpos.

Imagina que necesitas tomar una decisión importante.

Una perspectiva reconoce una oportunidad.

Otra recuerda una amenaza.

Una tercera siente curiosidad.

Otra pregunta si las experiencias anteriores todavía justifican ese miedo.

¿Quién está tomando la decisión?

No necesitamos imaginar entidades independientes controlando tu cerebro.

Podemos investigar diferentes procesos de evaluación, memoria, emoción y autorregulación.

Cuando conseguimos reconocer estas perspectivas y reorganizar nuestras respuestas, nos aproximamos a lo que la ciencia denomina metacognición.

Quizá el Jiwasa también pueda investigarse como una posibilidad de reciprocidad entre perspectivas internas.

No como una conclusión, sino como una pregunta.

¿Soñar con otros es una experiencia colectiva?

Jarno Tuominen, Antti Revonsuo y sus colaboradores investigaron la hipótesis de que los sueños simulan experiencias sociales.

En 2019 encontraron una mayor presencia de acontecimientos sociales en los relatos de sueños analizados que en los relatos correspondientes de la vigilia.

Esto proporciona un apoyo parcial a la Teoría de la Simulación Social, pero no demuestra que soñar mejore necesariamente nuestras capacidades colectivas.

Aun así, el hallazgo nos provoca.

Durante un sueño podemos negociar, huir, acoger, rechazar y aprender dentro de relaciones imaginadas.

Los sentimientos experimentados pueden ser intensos.

Sin embargo, el personaje encontrado no necesita poseer un cerebro separado.

Tenemos, entonces, una multiplicidad experiencial generada por un único Cuerpo-Territorio.

Cuando encontramos a otras personas despiertas, surgen condiciones adicionales: sus cuerpos poseen historias, percepciones y capacidades para actuar independientemente de nuestras expectativas.

Tal vez esta diferencia sea decisiva.

La Egrégora interior puede ofrecer perspectivas contrapuestas imaginadas.

La relación entre Cuerpos-Territorios puede ofrecer desacuerdos que no controlamos individualmente.

Memoria: vivir no es lo mismo que recordar

El neurocientífico brasileño Sidarta Ribeiro, junto con Daniel Almeida-Filho y Claudio Queiroz, examinó los mecanismos mediante los cuales el sueño REM participa en la consolidación de las memorias.

Su revisión de 2018 analiza procesos celulares y sistémicos relacionados con la reorganización de información entre el hipocampo y la corteza cerebral.

Pero consolidar una memoria no significa necesariamente poder relatarla después de despertar.

¿Alguna vez despertaste sintiendo que habías vivido una experiencia importante, aunque no consiguieras recordar su historia?

Quizá solo permanecieran emociones, imágenes o fragmentos.

Esto nos permite distinguir codificación, consolidación y recuperación.

La ausencia de recuerdos no demuestra que una experiencia nunca haya ocurrido.

Pero tampoco autoriza afirmar que una memoria completa permanezca preservada, esperando ser recuperada.

Esta distinción interesa a las experiencias espirituales.

En tradiciones como el Candomblé, la Umbanda y el Espiritismo, los practicantes pueden relatar diferentes grados de recuerdo durante experiencias mediúmnicas.

Estos relatos merecen respeto cultural e investigación cuidadosa, sin suponer mecanismos idénticos entre tradiciones ni equiparar el trance con el sueño REM.

¿El sentimiento puede abrir nuevas posibilidades?

Imagina que alguien despierta de un sueño y recuerda solamente una emoción.

Más tarde, una canción despierta una sensación de familiaridad.

Quizá surja otro recuerdo.

Tal vez la persona construya una interpretación nueva.

Necesitamos distinguir el recuerdo de la reconstrucción.

Pero podemos preguntar si los cambios emocionales, respiratorios y atencionales influyen en la accesibilidad de determinadas experiencias.

En nuestra hipótesis de la Completitud del Movimiento, investigamos cómo la movilización, la percepción, el sentimiento, la intención, el gesto, la retroalimentación y la elección participan en las transiciones.

No toda movilización necesita continuar como movimiento muscular.

A veces, su transformación ocurre en la propia manera de sentir y comprender.

Quizá un recuerdo deje de provocar miedo.

Tal vez una experiencia adquiera un nuevo significado.

Algunas personas pueden vivir transformaciones semejantes como revelaciones repentinas (insights), trascendencias o milagros.

La ciencia puede investigar sus mecanismos sin determinar anticipadamente su significado espiritual.

¿Cómo investigar la Reserva Conectómica Relacional?

Podemos comenzar comparando diferentes estados de un mismo Cuerpo-Territorio.

Durante la vigilia, investigamos la imaginación de personajes, el diálogo interno, la memoria y las decisiones individuales.

Durante el sueño, utilizamos polisomnografía, EEG, registros de movimientos oculares y actividad muscular para identificar REM, NREM y posibles episodios de lucidez.

Después de despertares programados, recogemos relatos inmediatos.

Posteriormente, investigamos recuerdos, emociones, reconocimiento y flexibilidad cognitiva.

Una segunda etapa incluye interacciones reales entre participantes, utilizando EEG, fNIRS, ECG, variabilidad de la frecuencia cardíaca y respiración.

Debemos controlar los estímulos compartidos, los movimientos, el habla y las diferencias individuales.

La pregunta no sería simplemente si los cerebros se sincronizan.

Sería si la capacidad de reorganizar perspectivas dentro del UNO se relaciona con la capacidad de construir nuevas posibilidades mediante encuentros recíprocos.

Demostrar la participación de conexiones anatómicas de reserva exigiría métodos estructurales y evidencias adicionales.

Nuestra hipótesis debe permanecer abierta a la refutación.

Del UNO al Estado-Jiwasa

El neurocientífico chileno Francisco Varela propuso aproximar las descripciones rigurosas de la experiencia consciente a las mediciones neurocientíficas.

Esta perspectiva nos ayuda a reconocer que una señal cerebral, por sí sola, no revela el significado de una experiencia.

Necesitamos escuchar a quien la vivió.

Y también investigar aquello que su relato no consigue demostrar.

En la Ciencia, esta actitud abre espacio para nuevas hipótesis.

En la Religión, permite respetar experiencias de espiritualidad sin imponer una interpretación universal.

En la Política, plantea una pregunta sobre la participación: ¿cómo construir instituciones que acojan diferentes perspectivas sin permitir que una de ellas monopolice todas las posibilidades?

El Estado-Jiwasa continúa siendo nuestra hipótesis de organización democrática constituida por Cuerpos-Territorios indivisibles.

Pero ahora reconocemos algo fundamental.

Lo colectivo puede comenzar dentro de un UNO.

El sueño nos presenta esta posibilidad como experiencia.

La metacognición nos ofrece caminos para investigarla.

La Egrégora conserva su dimensión espiritual.

Y la Reserva Conectómica Relacional pregunta si determinadas condiciones pueden ampliar posibilidades funcionales todavía poco comprendidas.

Antes de terminar, recuerda tu último sueño.

¿Cuántos personajes existieron en él?

¿Cuántas emociones experimentaste?

¿Cuánto conseguiste recordar?

Tal vez no encontremos una conexión esperando por un Nosotros.

Quizá descubramos nuevas maneras de investigar aquello que un único Cuerpo-Territorio ya puede experimentar.

Y nuestra pregunta permanece abierta:

Si podemos Ser muchos dentro de un UNO, ¿qué posibilidades neuronales, emocionales y metacognitivas se vuelven accesibles cuando comenzamos a reconocer, reorganizar y compartir esa multiplicidad?


Referencias comentadas

Lent, Roberto; Tovar-Moll, Fernanda; Szczupak, Diego (2026). The secret connections of the brain: a connectomic reserve for neuroplasticity?. Brain, 149(7), 2273–2285.

Presenta la hipótesis brasileña de la Reserva Conectómica, basada en la posibilidad de que proyecciones anatómicas persistentes contribuyan a la neuroplasticidad. No demuestra una reserva específica del sueño REM.

Demirel, Çağatay; Gott, Jarrod; Appel, Kristoffer; Mota-Rolim, Sérgio; Ribeiro, Sidarta; et al. (2025). Electrophysiological Correlates of Lucid Dreaming: Sensor and Source Level Signatures. The Journal of Neuroscience, 45(20).

Investigación multicéntrica, con participación brasileña, que identificó diferencias de conectividad funcional y actividad neural asociadas con los sueños lúcidos.

Almeida-Filho, Daniel G.; Queiroz, Claudio M.; Ribeiro, Sidarta (2018). Memory corticalization triggered by REM sleep: mechanisms of cellular and systems consolidation. Cellular and Molecular Life Sciences, 75, 3715–3740.

Revisión realizada por investigadores de la Universidad Federal de Rio Grande do Norte sobre plasticidad, memoria y reorganización de circuitos durante el sueño REM.

Siclari, Francesca; Baird, Benjamin; Perogamvros, Lampros; et al. (2017). The neural correlates of dreaming. Nature Neuroscience, 20, 872–878.

Estudio con EEG de alta densidad que relaciona patrones de actividad cortical posterior con la presencia de experiencias oníricas durante REM y NREM.

Tuominen, Jarno; Stenberg, Tuula; Revonsuo, Antti; Valli, Katja (2019). Social contents in dreams: An empirical test of the Social Simulation Theory. Consciousness and Cognition, 69, 133–145.

Investiga las interacciones sociales en los sueños y ofrece apoyo parcial a la hipótesis de que los sueños simulan experiencias sociales.

Varela, Francisco (1996). Neurophenomenology: A Methodological Remedy for the Hard Problem. Journal of Consciousness Studies, 3(4), 330–349.

Contribución chilena que propone integrar descripciones rigurosas de la experiencia consciente en primera persona con la investigación neurocientífica.

Seligman, Rebecca (2005). Distress, Dissociation, and Embodied Experience: Reconsidering the Pathways to Mediumship and Mental Health. Ethos, 33(1), 71–99.

Estudio etnográfico realizado en Salvador, Brasil, que examina la mediumnidad en el Candomblé considerando las experiencias corporales, el aprendizaje y el contexto sociocultural.

Cionek, Jackson. Religare — Religiosidade Plena em um Estado Democrático, Laico e de Direito.

Obra filosófica y espiritual original que desarrolla los conceptos de CRIAturas, Sala Yo Soy y Egrégora. Estos conceptos se exploran sin asumir una equivalencia automática con constructos neurocientíficos establecidos.

BrainLatam (2026). Completude do Movimento — Completitud del Movimiento.

Presenta la hipótesis original sobre movilización, percepción, retroalimentación y transformación de las posibilidades de acción.

Reforzar la separación entre hipótesis y evidenciaConectar el sueño con el Estado-Jiwasa



BrainLatam | W44/2026 · Conciencia, Sueño REM, Egrégora, Metacognición y Neuroplasticidad

 


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Jackson Cionek

New perspectives in translational control: from neurodegenerative diseases to glioblastoma | Brain States